Una alternativa en la investigación frente a la ya típica investigación emancipadora, es asumir un proceso de teoría – práctica. En ese sentido, se considera el generar conocimiento cómo aquel proceso de diálogo entre iguales, que tanto la reflexión y conocimiento puedan ser considerados como un hecho social. Además, el investigador será un ser social e histórico, con compromiso ético y político (Becerra y Mora, 2010).
Según Stevenhagen, el conocimiento se convirtió en un elemento de poder y que la acumulación de estos conocimientos en la mayoría de países de nuestra región han sido utilizados como parámetros de exclusión. Por ejemplo, en la deserción escolar, analfabetismo; este conocimiento solo ha sido usado para los intereses de algunos grupos en particular, sin tener pertinencia social, mediante la reproducción de patrones de conductas individuales y no la búsqueda de intereses colectivos. Siendo este gesto hegemónico y da soporte en la continuidad de estructuras de poder. La propuesta de Becerra y Mora plantea que la investigación ya no sea un mero ejercicio de acumular conocimientos, sino una construcción crítica de la sociedad, para ejecución de planes de acción que permitan la transformación de una realidad. Freire plantea que la investigación debe darse entre el saber y con el hacer, participación- acción, desde una postura crítica que nos lleve a procesos de transformación (Becerra y Mora, 2010).
- Becerra, R., & Moya , A. (2010). Investigación- acción participativa, crítica y transformadora: Un proceso permanente de construcción. Integra Educativa, 133-156.
sábado, 23 de enero de 2016
martes, 7 de octubre de 2014
Reflexiones sobre Aristóteles : Entre el ejercicio de las virtudes y la posesión de bienes exteriores (placer, riqueza, salud, etc.) y la de la búsqueda de la vida buena.
Aristóteles, nos dice que las virtudes son aquellas que nos van a permitir
vivir una vida buena. Las cuales tienen que ver con acciones y pasiones, y
estas van seguidas de placer y de dolor, por eso, es que la virtud esté
referida a los placeres y dolores[1]. Para
poder explicar la relación entre ejercicio de las virtudes y los bienes
exteriores, primero tendríamos que tener en consideración un importante
concepto como la eudaimonía;
entendiéndose por ésta, como la acción
misma, una forma de vivir, un conjunto de acciones para vivir[2], no
solo el resultado de un efecto sino como un proceso, siendo ésta la bondad. También tenemos que
distinguir la felicidad de la eudaimonía, pues la segunda se caracteriza por
darse como un proceso, de valor de la
propia acción. Haciendo un esfuerzo más por poder explicar la eudaimonía, será
también aquella manera de vivir, una manera que implica elección, de vivir una “vida
buena[3]”.
Por eso, es posible creer que existen acciones que reportan placer, pero
este placer es momentáneo. El fin último de la vida es; el placer, o sea de una
vida voluptuosa; después la riqueza, como aquel afán de posesión; la virtud
cívica, de una vida política; de conocimiento, de una vida teórica. Aristóteles
nos dice que la vida tiene que ver con el placer, además valora los placeres,
indicando que una vida buena tiene que tener placeres. El placer podría definirse
por dos argumentos, primero, que el placer es el bien que buscamos, debe ser el
bien del ser humano; y segundo, nos dice que el placer no es sólo acción y/o
fin sino también un proceso.
Una vida buena supone cierta prosperidad material, podríamos llamarla
riqueza; viéndose ésta como una vida por acumulación de capital, donde la
riqueza no será una vida de ostentación, pues esto haría que los demás se
relacionen con nosotros sólo por interés.
Por otro lado, la riqueza, por un argumento complejo se la conocería
como la pleonexia, reconocida como aquel afán de posesión, como una forma de
injusticia, y ésta atenta contra la comunidad y la justicia. Aristóteles
cuestiona la pleonexia. Y nos dice, que el bien debe buscarse en este mundo,
que el bien debe llevarse a la práctica, dejándonos llevar por la buena fortuna
y esta nos recuerda que nuestra capacidad de planear las cosas es muy limitada,
pues no podemos controlar todo. Podríamos decir que si uno es próspero los
demás tratarán de imitar lo mismo y esto conlleva una vida buena.
Las virtudes están fuera de nosotros, pero las practicamos racionalmente,
pues son guiadas por la prudencia, estas virtudes son formas de vivir que
elegimos. Esta forma de elección no será heredada, sino se adquieren a través
de la experiencia y tiempo, ya que, aprendemos a actuar virtuosamente a través
de la práctica. La virtud es un término medio relativo a nosotros, este término
medio es la percepción adecuada de las circunstancias y sus exigencias, los
extremos destruyen la virtud; por ejemplo la valentía es una virtud en término
medio, pero cuando se aleja de éste, hacía al lado más débil, se convierte en
cobardía, y cuando se acerca al lado del exceso se convertirá en temeridad. Tomando
como ejemplo de Antígona[4], la
cual nos muestra la ceguera voluntaria de Creonte, que no quiere dar su brazo a
torcer frente a lo que le dijeron Antígona, Hemón y Tiresias, creyendo que en
sus acciones no está haciendo el mal, entonces; el término medio debería entrar
en diálogo con los afectados (Creonte, Antígona, Hemón) para que, de esta
manera por medio del discernimiento y la deliberación se pueda examinar los
caminos posibles y poder elegir (entre el bien y el mal) o afrontar lo que
venga.
El aprender de los contrarios, quiere decir, que las cosas (bienes) se
destruyen por defecto y por exceso, Aristóteles nos ejemplifica con la robustez
y la salud, el exceso y la falta de ejercicio destruyen la robustez, la bebida
y la comida sin son insuficientes o excesivas, arruinan la salud, mientras que
usadas con medida la producen, la aumentan y la conserva. Lo mismo ocurre con
la templanza, la fortaleza y las demás virtudes.
La virtud es un modo de ser (hábito en la vida) selectivo (implica elección
y libertad) siendo un término medio (evitar los extremos y examinar las
circunstancias) relativo a nosotros, determinado por la recta razón (por la
deliberación, por el mejor argumento) y de aquello que elegiría el hombre
prudente (aquel que la comunidad reconoce como tal).
Algo muy importante en ejercicio de las virtudes podemos explicarlo a
través de esta frase; una golondrina no
hace el verano, ni un solo día, y así tampoco hace venturoso y feliz un solo
día o un poco tiempo[5];
quiere decir que una buena acción no nos hace buenos, pues estas acciones
buenas tendrán que realizarse toda la vida. Una
buena acción no convierte en “bueno” al sujeto práctico, sino la elección de un
modo de ser marcado por la práctica de las virtudes, un hábito permanente[6].
Además, no olvidemos que necesitamos de bienes exteriores para hacer el
bien, teniendo recursos e instrumentos como la riqueza, los amigos, el poder
político, para poder tener una vida buena, de felicidad.
[1] En
Aristóteles (1985). Ética a Nicómaco. Madrid: Gredos (Libro II, pág. 22).
[2]
Notas de clase; En Ética y Gerencia Social (20/04/2012).
[3]
Notas de clase; En ética y Gerencia Social (20/04/2012).
[4] En
Sófocles (1985).Antígona. Madrid: Gredos.
[5] En
Aristóteles (1985). Ética a Nicómaco. Madrid: Gredos (Libro I, pág. 09).
[6] Blog de Gonzalo Gamio Gehri. En Una
golondrina no hace el verano. Apuntes sobre identidad y narrativa. Dedicado a la filosofía práctica y a temas de justicia
transicional, política democrática y derechos humanos. Este es un espacio
dirigido a la discusión en torno a los conflictos culturales y políticos en el
seno de un mundo plural y secular (27 de Abril del 2013).
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Aristóteles (1985). Ética a Nicómaco. Traducción de
María Araujo y Julián Marías. Madrid: Gredos.
- GAMIO
G. (2013). POLÍTICA Y MUNDO ORDINARIO BOSQUEJOS POSTLIBERALES. Blog dedicado a la filosofía práctica y a temas de justicia transicional, política
democrática y derechos humanos. Este es un espacio dirigido a la discusión en
torno a los conflictos culturales y políticos en el seno de un mundo plural y
secular.
- SÓFOCLES (1985). Antígona. En Tragedias. Madrid: Gredos.
martes, 23 de septiembre de 2014
Una experiencia para no olvidar, la memoria y dignidad humana frente a las secuelas del conflicto armado interno “Hualla”
Como señaló la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR, 2003) el Conflicto Armado Interno (CAI) ha
ocasionado la desaparición de personas, asesinatos, vejaciones sexuales y
desplazamiento masivo de la población. De más de 2,000 habitantes para el año
1982, al término del Conflicto, el 20% fueron asesinados o desaparecidos y el
60% de la población se desplazó a diferentes ciudades del país, principalmente
a la ciudad costeñas de Nazca, Palpa, Ica Pisco y a la capital de Lima. Es importante señalar que los desplazados
huallinos que llegaron a Lima se establecieron en diversos distritos de la
capital. Entre los principales distritos donde hemos identificados una gran
población huallina son los distritos de Santa Anita, Manchay y Lurín (EPAF,
2014). Como señala la CVR dicha violencia dejó graves secuelas psicosociales en las poblaciones afectadas;
como la pobreza, violaciones, viudez de mujeres, además de la desconfianza,
desesperanza y miedo.
Habiéndome informado sobre el contexto, secuelas y
características de los pobladores de Hualla, se realizó la
planificación del trabajo, encontrando juntos un espacio reflexivo y
técnico para la organización de actividades y estrategias de la visita de
campo. El objetivo fue; “Conocer e intercambiar
experiencias en el ámbito personal y expectativas para familiarizarnos con la
comunidad de Hualla”.
Durante el encuentro con Hualla, existieron
algunos aspectos particulares e importantes que señalaremos posteriormente. Como
diría Montero, tenemos que planificar específicamente y con mucho detalle
nuestro encuentro con la comunidad, pero también tenemos que considerar y tener
la capacidad de dejar de lado nuestra planificación si el contexto en el
encuentro es diferente al esperado.
Hubo comentarios sobre el destino de las exhumaciones y entierros
de seres queridos, ante una necesidad de saber (información), apoyo en las
marchas por sus reclamos. Manifestado sentimientos de "ser utilizados, no ser
escuchados, ni tomados en cuenta". Además dijeron tener la preocupación de no
saber cómo hablar con los hijos sobre las ausencias de familiares.
Degregori (2013) nos menciona que el camino
de las comunidades se da en dos tendencias, una por la descomposición y la otra
por el fortalecimiento, esta segunda será la apuesta de nuestra propuesta. El
tener sentimientos de estar en desventaja social por algo ajeno a ellos. Buscar
unión de la familia, unión entre paisanos. Además mantienen un discurso que
responsabiliza al Estado de sus demandas, como también una memoria presente de
sus familiares y los sucesos de CAI. Pidiéndonos que podamos hacer un ejercicio
de ponernos en lugar de ellos, tal como nos dijo un participante “si se
pusieran en nuestro lugar, ojala les sirva de algo”. Como grupo queríamos conocer y evidenciar sus
logros y cualidades entre ellos, donde pudimos visualizar por ejemplo; la casa como símbolo de unión
familiar, esfuerzo-trabajo. En relación al ojo que llora; como un símbolo que
les da tranquilidad, de reparación simbólica. De la mesa, representando a ellos
y nosotros (equipo).
La apuesta ética y política de la Psicología Comunitaria:
Representaré con un gráfico,
del cual extraeré algunas ideas en relación a la dimensión ética y política de
la psicología comunitaria, sin embargo no quiero dejar de lado las dimensiones
ontológica, epistemológica y metodológica; desde dónde concebimos a estas
poblaciones.
(Montero, 2004)
Fuente:
Elaboración propia.
En cuanto a la
dimensión ética y política de la Psicología Comunitaria, considerado como fin y
medio transformador de una realidad (de poblaciones vulnerables), donde podamos
tener la suficiente capacidad crítica de reflexionar en relación al “otro”, entre un
nosotros y ellos, y viceversa. “Otro” concebido como un sujeto con “poder”, conocimiento, fortalezas y recursos,
desde la construcción de una relación de respeto, dialógica y horizontal, con
la posibilidad de resignificar una relación
y encuentro basado en reconocimiento y capacidad de transformar una
realidad situada. Una apuesta política por la transformación (Montero, 2004) de generación de cambio y ciudadanía por medio de un método dialógico, hacia la
construcción de espacios saludables para generar sentido de bienestar, en
relación consigo mismo y con los demás.
Pudimos encontrar algunas características y
aprendizajes del contacto con los pobladores de Hualla. Tales son, la
preocupación por la transmisión de la memoria a las nuevas generaciones desde
otra mirada.
Desde ellos, el parque de la memoria y el ojo
que llora, era visualizado como un elemento reparador frente a la violencia
política del cual están afectados, tal monumento fue recomendado desde la CVR (2003) como un
símbolo de reparación simbólica. Podríamos asumir que los familiares de Hualla
se quedaron con la idea de que al organizarse, para fortalecer sus vínculos y acercamiento, como un grupo y
tener representante que nazca de ellos mismos, para que de esta manera puedan tener
participación social y política.
Finalmente este proceso de contacto con comunidades afectadas por el CAI, debe ayudarnos a repensar nuestras prácticas,
como señalan Gamio y Sen: “Del trabajo de la razón práctica y de la libertad”.
Como resultado no sólo la existencia única de identidades, sino plurales, en
consecuencia supone “condiciones y exigencias de inclusión social y política”,
la cual active la agencia humana (Tubino, F. et al. 2014). Que al fin y cabo es la apuesta que tenemos desde la Psicología
Comunitaria, acompañar procesos de fortalecimiento comunitario, hacia la
autonomía y ejercicio de su propia agencia de los miembros de una comunidad,
enmarcados desde una postura colectiva más que individualizada.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Comisión de la Verdad y Reconciliación (2004). Hatun willakuy. Versión abreviada del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Lima: Comisión de la verdad y reconciliación.
- Degregori, C. (2013). Los límites del milagro: comunidades y educación en el Perú. Lima: IEP.
- Equipo Peruano de Antropología Forense: EPAF (2014). Hualla. Lima.
- Montero, M. (2004). Introducción a la Psicología Comunitaria: Desarrollo, conceptos y procesos. Buenos Aires: Editorial Paidós.
- Tubino, F., Romero, C. y Gonzales de Olarte, E. (2014). Inclusiones y desarrollo humano: relaciones, agencia, poder. Lima: Fondo Editorial PUCP.
- Velázquez, T. (2014). Fundamentos y Ética en la Psicología Comunitaria: Ética en Psicología Comunitaria (En diapositivas). Lima: Maestría en Psicología Comunitaria.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)